Historia 73

Historia 73 - Lantana

Los lugares de Cali en los que me he sentido agredida física y psicológimente por el acoso callejero son: Barrios Sindical, Nueva Floresta, Tequendama, el Centro de Cali, y en el transporte público, pues en cada lugar tengo una historia para narrar.

En la Nueva Floresta cuando tenía 8 o 9 años, estábamos jugando con unos amigos de la cuadra a la «lleva», y de un momento a otro, llegó un hombre, quien también en una cicla, se parqueó en frente de todos nosotros. Lo repulsivo del asunto es que tenía su pene envuelto en una media velada. Los adultos que estaban por ahí, se percataron de aquello y una señora sacó una olla con agua y se la echó. En el acto, ese tipo se fue de ahí.

«Lo repulsivo del asunto es que tenía su pene envuelto en una media velada. «

- Lantana

Colaboradora anónimao

Cuando tenía 13 años, iba en compañía de una amiga del colegio caminando por un andén en el barrio Sindical, y a lo lejos escucho que viene un hombre en una cicla. Yo era quien estaba más próxima al bordillo del andén, y de la nada, este hombre saca su mano y me levanta la falda de repente, tocándome el culo. Lo único que pude decir fueron groserías hacia él, quien aumentó la velocidad de la cicla. Para mi sorpresa, me empieza a chorrear un líquido blanco por la entrepierna, y supe que era semen.

Fue algo asqueroso, me sentí violada, sucia. Entré en pánico. Afortunadamente mi amiga estaba conmigo y pude ir rápidamente a lavarme. Pasé una semana pensando que podía estar embarazada de aquel hombre, era tal mi asco y repulsión, que solo podía pensar lo peor. 


En Tequendama, en diciembre de 2017, iba caminando, cuando de repente un viejo de alrededor 70-80 años, pasó muy cerca de mí murmurando sandeces, «mamita rica como tiene de buenas esas tetas». Inmediatamente le grité «asqueroso, venga y dígamelo en la cara si es tan hombre», sin embargo, el viejo siguió su camino.

Ya para terminar, en el centro de Cali, y en general en otros barrios, así como en el transporte público, me he topado a lo largo de mi vida, con frases y palabras que nunca pedí a cerca de mis partes intimas, la forma en la que camino y demás. Sintiéndome cada vez más cosificada. Ya como adulta, a mis 27 años he sacado el coraje para increpar a esos hombres acosadores.”

Ilustraciones por Johanna Gutiérrez @hanna.gutierrez97

¿Eres ilustradora? ¡Colaboremos!

Sé parte del proyecto ilustrando las historias que publicaremos en la web.
Te daremos todos los créditos y nos ayudarías a llegar a más personas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Shopping Cart